Dentro de que todo el mundo sabe que soy un demócrata y que estoy siempre en contra del uso de la violencia, tengo que decir que, como siempre, no se está informando adecuadamente de lo que está pasando en Honduras. Bueno, de lo que está pasando ahora mismo sí, porque eso vende, pero toda la cobertura se está prestando con la inevitable patina de buenismo que todo lo invade y de acuerdo a la cual los militares que deponen a un presidente elegido democráticamente son "los malos" y ya está. No nos vamos a parar a considerar los hechos porque, total, que más da.
Permitidme, sin decantarme necesariamente a uno u otro lado, que os ofrezca un poco de trasfondo sobre la
historia reciente de Honduras. Intentaré hacerlo de la forma más neutral que pueda, lo que implica cosas como la autocensura a la frase con la que iba a comenzar la enumeración de hechos ("Manuel Zelaya era un señorito..."
- En 1982 Honduras aprobó su constitución actualmente vigente. Su artículo 4º establece que "la alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República es obligatoria" y que "la infracción de esta norma constituye delito de traición a la Patria". Resulta interesante al caso que nos atañe el artículo 3, que "nadie debe obediencia a un gobierno usurpador ni a quienes asuman funciones o empleos públicos por la fuerza de las armas o usando medios o procedimientos que quebranten o desconozcan lo que esta Constitución y las leyes establecen. Los actos verificados por tales autoridades son nulos."
- Manuel Zelaya, terrateniente y "rico por su casa" se afilió al Partido Liberal con 18 años. Diputado desde 1985, ocupó diversos cargos - incluyendo un ministerio - en los gobiernos liberales, y llegando a presentarse como candidato liberal a la Presidencia una primera vez, en la que resultó derrotado por su rival del Partido Nacional.
- Por fin, Manuel Zelaya fue elegido Presidente de Honduras (jefatura del Estado y del Gobierno, a la estadounidensa) el 27 de enero de 2005, siendo candidato por el Partido Liberal (centro-derecha liberal), en unas apretadas elecciones en las que obtuvo el 49.95 de los votos frente a su principal rival, del Partido nacional (centro-derecha conservadora), que obtuvo el 46.2%. Eso quiere decir que las opciones de centro-derecha en Honduras sumaron el 96% de los votos. Asumió el cargo un año después, el 27 de enero de 2006.
- A partir del inicio de 2007 empieza a acercarse a la Venezuela de Hugo Chávez, de la que obtiene petróleo barato que le ayuda a mejorar la economía hondureña y a solucionar problemas de orden público que tenía con los taxistas (que deben ser todo un lobby en Honduras...)
- A finales de 2007 da un giro de 145º (no digo 180 por lo que he expuesto en el punto anterior) a la política que estaba desarrollando hasta entonces, manifestando su deseo de integrar a Honduras en el ALBA. Dicha declaración causa un profundo malestar en el Parlamento, incluyendo en su propio partido.
- 2008 se caracteriza por un giro hacia el chavismo: socialismo, populismo, autoritarismo, ataques verbales a Estados Unidos (incluyendo una petición a Bush para que legalizara las drogas en EE.UU.), confrontaciones con los empresarios, amenazas de nacionalización, concentración de los poderes ejecutivos, desprecio a los otros dos poderes y a la propia idea de separación de poderes y uso descarado de los medios de comunicación estatales para fines propagandísticos (desde 2007 las televisiones estatales transmiten dos horas ininterrumpidas de entrevistas con el Presidente y sus ministros, por ejemplo)
- A mediados de 2009, siguiendo la línea de Chávez y en total oposición con el legislativo (incluyendo a la práctica totalidad de su propio partido), Zelaya anuncia la celebración de un "referendum no vinculante" el 28 de junio, para modificar la Constitución. No lo dice abiertamente, pero su objetivo es eliminar las cortapisas de la Constitución a la reelección y volverse a presentar como candidato.
- La oposición a este referendum y a lo que implicaba fue tan grande
que el 23 de junio el Congreso aprobó casi por unanimidad una ley que prohibía la realización de referenda 180 días antes o después de las elecciones generales. El Tribunal Supremo de la nación, de acuerdo a esta ley, declaró ilegal el referendum que quería realizar el ejecutivo. El gobierno de Zelaya dijo a las claras que no acataba la ley ni la sentencia y que convocaría el referendum en cualquier caso y ordenó al ejército que prestara apoyo logístico a la celebración del mismo. - El 24 de junio el jefe del Estado Mayor, general Vasquez, se negó a acatar esa orden al considerarla ilegal y en contra del orden legal vigente y ordenó a las tropas que no abandonaran los cuarteles. Vasquez fue fulminantemente destituído de su cargo, lo que llevó a que el ministro de defensa y los generales de los tres ejércitos presentaran su dimisión en protesta.
- El 25 de junio , el Tribunal Supremo dejó sin efecto la orden de remoción de Vásquez y ordenó al presidente que le reinstaurara en su cargo. Zelaya, en televisión y el 26 de junio, se negó a acatar la orden del Tribunal Supremo (con las palabras "no obedeceremos al Tribunal Supremo" y que los tribunales "sólo imparten justicia para los poderosos, los ricos y los banqueros y sólo causan problemas a la democracia". El ejército se desplegó ese mismo día por las calles de Tegucigalpa "en previsión de disturbios" siguiendo órdenes de no se sabe quién (en serio que no se sabe).
- El 27 de junio el congreso consultó al Fiscal General sobre la mejor forma de remover al presidente, pero la Constitución hondureña no prevé un procedimiento para ello. Así pues, comenzó una investigación parlamentaria encaminada a declararle mentalmente incapaz, con el apoyo de todos los grupos (salvo los cuatro diputados de la izquierdista Unión Democrática), el Fiscal General, el Poder Judicial y, por qué no decirlo, el ejército. Zelaya se despachó de nuevo en televisión con el presidente del congreso, Roberto Micheletti, diciendo que a el le "eligió el pueblo y no el Congreso" (lo que es cierto) y diciendo que Micheletti era "un pinche diputado de segunda categoría que saliste en ese puesto porque te di espacio en mi corriente".
- Por fin, el 28 de junio el Tribunal Supremo ordenó al ejército, "guardián y garante de la Constitución" que actuara "en defensa del Estado de Derecho" y removiera al presidente, sucediéndole (de acuerdo a la ley) Roberto Micheletti y trasladándole al extranjero (movimiento que no entiendo, personalmente).
Y en esas estamos. Ya veremos qué pasa pero, independientemente de las ganas de vender periódicos que tenga la gente, a mi me cuesta un poco llamar golpistas a los militares que actúan por orden del Tribunal Supremo y con el apoyo del 97% del Parlamento para remover a un Presidente que se salta las leyes, ignora a los tribunales e intenta Convocar un referendum ilegal para perpetuarse en el poder así, porque yo lo valgo. Pero, bueno, eso, yo.